25 de marzo de 2013

"Estás embarazada"

Ya va a hacer un año desde que empezó Claudia a formarse dentro de mí. Fue en semana santa cuando mi vida cambió por completo y yo aún no sabía nada, hasta seis meses después.

-En abril, exactamente entre el 5-8 de este mes me quedé embarazada. No usé protección, simplemente realicé la marcha atrás creyendo que así no podría quedarme embarazada, pero me equivoqué
-En mayo yo vi normal que la regla no me bajase, estaba muy agobiada con los exámenes, y yo era una persona muy irregular que en cuanto pasaba por una época de estrés o cambios no le venía la regla.
-Todo iba normal hasta que llegó junio. Empecé con los síntomas de embarazo (pechos sensibles, dolor de ovarios, de riñones, ganas de ir al baño con más frecuencia, etc) y como son muy parecidos, por no decir los mismos, que los premenstruales pensaba que no iba a tardar mucho en venirme la regla.
No había día que no me levantase vomitando, que no fuese al instituto y tuviese que salirme porque me mareaba y me entraban sofocos. Había un suavizante que no podía ni olerlo, me ponía malísima, encima era el que usaba mi madre. Tampoco podía comer cierta comida como el huevo o las albóndigas, las vomitaba. Ahí fue cuando mi madre empezó a preguntarme y a sospechar sobre si podría estar embarazada. Obviamente, yo con miedo se lo negaba, pero también empecé a sospechar y con ello vinieron todos los miedos de un posible embarazo, tan solo era una niña de 15 años.
Decidí hacerme un test de embarazo a mediados de Junio (yo estaba embarazada de más de 2 meses) y dio como resultado NEGATIVO. Me temblaban las piernas cuando tuve ese test entre mis manos esperando ver el resultado, pero después de ver el negativo me tranquilicé. Después de esto descarté toda posibilidad de embarazo, pero como yo seguía con vómitos mi madre me llevó al médico. Me palpó la tripa, me preguntó qué síntomas tenía y me dijo que tenía GASTRITIS y que todos esos vómitos eran a causa de los nervios de los exámenes finales. Una gastritis que acabó teniendo nombre y apellidos...
Una semana más tarde tuve una amenaza de aborto, estuve sangrando durante dos semanas. Al principio con bastante sangre y con coágulos, después era como suciedad. Yo, inocente, pensé que era la regla y tanto a mi como a mi madre se nos quitaron todos los miedos.


-En julio se acabaron las náuseas y vómitos, por lo que tanto mi madre como yo pensamos que mi médico tenía razón. Me tiré todo el mes sangrando por la nariz, síntoma también de embarazo, pero yo pensaba que era del calor. Durante todo el verano tenía muchos antojos, quería comer chuches, chocolate y todo lo que llevase vinagre cada dos por tres, pero claro, yo no sabía que era por el embarazo.
-Llegó agosto y ahí no hubo nada nuevo. Yo seguía estando muy delgada, porque esa es otra, no tenía nada de tripa, y eso que estaba de 4 meses ya.
-Hasta que empezó septiembre y todo cambió. Ya estaba de 5 meses y la tripa se me hinchó de golpe. Estaba todo el día cansada, empezaron a salirme venitas por el pecho a causa del aumento y a salirme estrías por la espalda. Pensaba que estaba gorda, por lo que me puse a hacer ejercicio como una loca. Que si abdominales, que si en gimnasia recibiendo balonazos en la tripa... A parte de todos los medicamentos que tomaba "para los gases" que durante un embarazo pueden ser peligrosos, y alimentos como el chorizo o el lomo, que tienen una bacteria que durante el embarazo es muy peligrosa para el feto y puede producirte toxoplasmosis, por eso no son recomendables comerlos durante el embarazo.
-En octubre ya todo estaba bastante claro, yo lo sospechaba bastante. La tripa estaba enorme, e incluso el ombligo salido. Notaba un movimiento en mi interior  y todos me decía que eran gases. Les pasaba fotos a mis amigos de mi tripa de perfil o de frente y todos me decían que era una tripa normal, que no tenía pinta de ser de embarazo. Hasta que llegó la noche del 11 de octubre. Me salió líquido del pezón. Se lo dije a mi madre y le pedí que me llevase al hospital. A la mañana siguiente me llevó mi padre. 

Era 12 de octubre cuando me enteré de todo. Entré a una sala, le conté al médico mis síntomas, me llevaron a otra, me volvieron a preguntar los síntomas que tenía, y el médico fue directamente a tocarme la tripa. Me puso el estetoscopio en la zona abdominal y me dijo rotundamente "niña, tú lo que estás es embarazada". Mi padre estaba detrás de él, sin decir a penas nada, se quedó más blanco que la pared. Nos subieron a la planta de maternidad, nos quedamos en la sala de espera y él llamó a mi madre para contárselo. Yo tenía miedo, el mundo se me vino encima.
Entramos a otra habitación nueva para que me hiciesen una ecografía. Me hicieron orinar en un vasito para hacerme un test de embarazo que, obviamente, dio positivo, y me dijeron que me metiese en el baño que había para desnudarme entera y ponerme un camisón. Al entrar a ese baño estaba temblando, ni siquiera sabía desvertirme, no sabía lo que me iban a hacer ni cómo iba a ser mi vida a partir de ahora.
Cuando me estaba desvistiendo vi en un rincón un montón de sábanas llenas de sangre, inmediatamente me asusté, "¡Dios mío! ¿Qué me van a hacer aquí?". Salí del baño, mi padre se quedó a un lado de la habitación detrás de unas cortinas, me sentaron en el potro, puse una pierna encima de una pata de hierro, la otra pierna encima de la otra pata de hierro para así estar abierta de piernas, y me hicieron una ecografía vaginal y otra normal.
Me dijeron que ya estaba de 28 semanas, ¡casi 7 meses! Llegué a casa con la cabeza agachada esperando recibir un sermón tremendo, pero por lo contrario recibí a mi madre, decepcionada claro está, diciéndome que ella me iba a ayudar en todo. Llamaron a toda la familia, yo llamé a mis amigas más íntimas, y en unas horas mi casa se llenó de gente. Toda, absolutamente toda mi familia estaba bien, estaba feliz, no estaban enfadados ni todo lo que yo me esperaba. Me dijeron que estuvo mal lo que hice, pero que los tenía ahí para todo. Aun así me tiré todo el día llorando. Me sentía sola, con mucho miedo e incapaz de llevar a cabo una vida que dependa únicamente de mí.

Yo tenía que tener claro lo que quería hacer a partir de ahora. Mi vida iba a cambiar por completo.

4 comentarios :

  1. Hola Lydia! casualmente acabo de encontrar tu blog cotilleando con google. Felicidades por tu pequeña. Yo como tú fui una mamá adolescente. Mi mayor nació un mes antes de yo cumplir los 17 añitos, y dos años y nueve meses más tarde tuve a mi machito (éste sí que fue buscado pues ya me había casado e independizado). Mucho ánimo con la crianza, pues como ya habrás comprobado después de un año el principio es lo más sencillo... con peques cada vez es más complicado y laborioso pero con amor todo se consigue. Para cualquier cosa aquí me tienes :)

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    1. Me alegra ver que has topado con mi blog y has dedicado un tiempecillo para leerlo :) Espero que todos estéis muy bien. Como tú has dicho estas etapas son más difíciles, pero poco a poco a todo se acostumbra una, lo importante es tener paciencia, tú lo sabrás muy bien Jajaja. Un beso muy fuerte :)

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  2. Woow ! La verdad que increíble tu historia, realmente no se de dónde sacaste tantas fuerzas con una sorpresa , de tantos meses jaja, así ! Te invito a conocer mi historia :)

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  3. hola lidia vi tu blog y me encanto , sabes? tengo 18 años cumplo 19 en 20 doas y siento unas ganas enormes de quedarme embarazada mi pareja tiene un año menos que yo y evidentemente a el no le apetece tener un crio con esa edad . te admiro muchisimo y me gustaria que contaras con todo mi apoyo tu y tu pequeña desde sevilla teneis a una persona que sin conoceros de nada os tiene cariño me gustaria que te pusieras en contacto con migo te dejo mi whatsapp 656357260 un besazo para la croa y para ti

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