6 de mayo de 2013

El regalo más grande.

Ayer fue el día de la madre, mi primer día de la madre. Hace un año estaba embarazada de apenas un mes. No tenía ni idea de que en mi se estaba formando lo mejor de mi vida, y que, aunque en esos tiempos era pequeñísima, ahora para mi es enorme. En estos seis meses que llevo siendo madre he aprendido lo que de verdad es sufrir.
Una madre es aquella persona que si hiciese falta daba la vida por ti, y no una sola vez, sino miles. Una persona que quiere lo mejor para ti, porque ella también tuvo tu edad y no quiere que sufras. Una persona que es capaz de soportar dolores increíbles sólo por verte por primera vez y darte el mayor regalo como lo es la vida. Una persona que desde que tenías un segundo de vida ha estado ahí contigo. Una persona que mataría a cualquiera que se pusiese por delante o fuese capaz de hacerte daño. Una persona que te ve mal, y se derrumba. Esa que te va a querer siempre. Una persona que tan sólo le importa la vida de su hijo y la suya pasa a un segundo plano, porque prefiere que a ella le caigan mil piedras antes de que a ti te roce una.


Felicidades a todas esas madres que han formado una familia, ya sea con el padre de su hijo o sin él, porque nosotras podemos hacer todo esto solas. Felicidades a las embarazadas que serán unas grandes madres. Felicidades a todas las madres del mundo, a todas las que pasaron un día tan señalado con lo más importante de sus vidas y mucho apoyo a todas aquellas que no pudieron quedarse con sus hijos y se los quitaron de las manos y a aquellas que perdieron a su hijo y ya no puede estar aquí con vosotras. Felicidades a todas las madres que han recuperado a su hijo. Felicidades a todas esas madrazas adolescentes que se cargan en la espalda miles de piedras, y aún así siguen su camino por su hijo. A ti, mamá, no olvides que siempre serás lo más grande para mi, felicidades.
A veces creo que no es suficiente todo lo que hago, que podría ser mejor, que Claudia se merece un mundo y yo me veo incapaz de dárselo. Tan sólo soy una niña cuidando de otra niña, pero lo que es cierto es que intento ser la mejor madre del mundo para ella, y lo llevo intentando desde el primer día que estuvo entre mis brazos. Tengo muchísimas ganas de que Claudia me diga “mamá”, o un “te quiero mamá”, con sentimiento. Y que dentro de unos años me venga con un dibujito del colegio y un regalito diciéndome: “Mira mami, para ti, por ser tu día”. Y aunque ella aún no me habla, no me abraza o no me da besos, ya me da regalos cada día. Verla sonreír mientras me mira, calmarla mientras llora porque sabe que soy su mamá y que estoy ahí para protegerla de todo, y todos los buenos momentos que me da cada segundo, son los mejores regalos que mi bebé, por muy pequeña que sea, puede hacerme. El ser madre me ha cambiado la vida por completo, pero por lo menos en mi caso, me la ha cambiado a mejor, y a día de hoy, con todos sus malos momentos, con todas sus lágrimas, sus alegrías, sus sonrisas, y sus malas y no tan malas noticias, puedo decir con una sonrisa enorme, que el ser madre ha sido lo mejor y más bonito que podría haberme pasado. Con orgullo puedo decir bien fuerte que yo he luchado por lo que de verdad quería, y no paré hasta conseguirlo, y eso que conseguí, fue la sonrisa de mi hija. 

Voy a estar aquí para ti siempre que lo necesites.  Somos fuertes, pero más fuertes somos juntas.  

1 comentario :

  1. Maravilloso es ser mamá y más si eres primeriza. Es lo más grande que puede darte una hija.
    Muchos besos y abrazos, para ti y claudia.<3 <3

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