25 de agosto de 2013

¿Quedamos?

“+Mañana quedamos, ¿te vienes? -No me apetece, quiero estar con mi hija." Esta frase se ha repetido a lo largo de todo el verano la mayoría de las veces que alguien me ofrecía quedar.

Para empezar yo nunca he sido de salir, y si lo hacía era a un parque con mis amigas o como mucho a ver una película o comer fuera. No me gustan las fiestas, las discotecas, ni mucho menos los botellones, y siempre subía a la hora que me decían mis padres. Pero ahora que soy madre directamente no me apetece estar en ningún lado, y me siento rara al ser una adolescente que prefiere quedarse en casa.

12 de agosto de 2013

9 meses: Con la suerte bajo el brazo.

Mañana es martes y 13, es decir Claudia hace 9 meses.
Volvimos a ir a la piscina pero no llegué a disfrutar tanto. Había dos niñas que no conocía de nada y que no se separaban de Claudia. Se tiraron todo el día preguntando que si podían cogerla, incluso dentro del agua. A mi me gusta que se acerquen a ver a Claudia, la digan tonterías y me lleguen a preguntar lo que sea, pero esto ya me pareció una falta de respeto. Yo cuando veo a un bebé digo qué mono es, y como mucho le hago alguna moñería y pregunto a la madre cuánto tiempo tiene, pero no pido cogerle así de la nada y sobre todo sin conocerle, molesto a la madre, ni mucho menos pido cogerla dentro del agua que con lo que se mueve a la mínima se escurre y adiós. Estuve evitándolas todo el día, hasta que mi madre tuvo que decirlas que nos dejasen en paz, que la niña estaba conmigo, y por fin nos dejaron en paz. A la semana volvimos a ir y esta vez disfrutamos muchísimo, más que el primer día incluso. El agua estaba muy calentita y Claudia podía estar más tiempo dentro disfrutando más, y se echó una buena siesta conmigo.

5 de agosto de 2013

Abuelos a los 40.

Hace unas semanas fue el día de los abuelos. Como cada año felicité a los míos, pero esta vez tuve que felicitar a alguien más, a mis padres, porque sinceramente, se han convertido en los mejores abuelos para mi hija.
Cuando escuchamos la palabra "abuelo", nos imaginamos una persona mayor, con el pelo blanquecino, y sus arrugas. Hasta que llegaron mis padres. Dos personas sin apenas arrugas, el color de pelo del mismo color que siempre, y algo nuevo en sus vidas, algo que fue una sorpresa para ellos, una nieta.
Todos los padres quieren lo mejor para sus hijas, y está claro que mis padres para mi siempre han querido lo mejor y me han criado de la mejor manera que han podido. ¿Quién iba a decir a mis padres que iban a ser abuelos con 40 años?