27 de septiembre de 2013

Madre y estudiante.

Como muchos ya sabéis, yo estuve el curso 2012-2013 sin estudiar. Estaba en 1º de bachillerato y el parto iba a ser para navidades, por lo que yo iba a poder seguir estudiando sin problemas, hasta que hubo complicaciones y el parto se adelantó a noviembre. Claudia estuvo ingresada un mes en el hospital por ser prematura y yo iba cada día a cuidarla. Eso hizo que el resto del 1er trimestre lo perdiese, así que mis profesores me aconsejaron darme de baja ese curso para que mis notas no afectasen a mi media de selectividad y empezar de nuevo en septiembre, y así hice. Ahora he vuelto a las clases, y con ello, he tenido y tendré que vivir nuevas experiencias y obstáculos.
Vuelvo a empezar 1º de bachiller, ciencias, y espero que este curso se me de igual que los anteriores. Nunca he suspendido ninguna asignatura, y como mucho habré suspendido dos o tres exámenes en mi vida, y espero que siga siendo así por mucho tiempo.

Cuando fui a hacer la matrícula para este curso me informaron de que tal vez no me cogían porque eso iba por puntos. Los puntos se basaban en si había algún familiar en el centro, si eras antigua alumna, y sobre todo, tus notas del último curso, en mi caso, de 4º. Tenía miedo de quedarme fuera o tirarme otro año sin estudiar, pero mi sorpresa llegó cuando encontré mi nombre el primero en la lista de admitidos. Por primera vez en mi vida mis notas servían para algo, y eso hacía sentirme orgullosa. Ahora tocaba prepararme para conseguir un gran sueño, ser enfermera. 
Me he pasado todo el verano deseando empezar el instituto, y según se iba acercando el día de me ponía más nerviosa. Había pasado un año “a la sombra”, y no sabía si al llegar allí iba a recibir comentarios ofensivos, o miradas raras, pero por lo contrario me sentí muy agusto y me hizo mucha ilusión ver a personas y profesores que hacía tanto tiempo que no veía. Cuando vi la clase que me había tocado me alegré bastante. Conocía a la mayoría y todos me tratan genial, incluso algunos profesores me preguntan por Claudia al igual que compañeros de clase que ya saben que soy mamá. De hecho, hace unos días, una compañera me trajo por sorpresa una caja de cereales para Claudia. No me lo esperaba para nada y me hizo muchísima ilusión.
Ya tenía ganas de empezar las clases, pero por otra parte sabía que se me iba a hacer muy duro separarme de Claudia. Desde que la dieron el alta en el hospital al nacer no me había separado de ella nunca, y el estar horas sin ella sabía que era una de las cosas que más me iba a costar. Uno de mis mayores miedos era que no me echase de menos, que no se alegrara al verme, aunque tal vez aún es pronto para que eche de menos a algo o alguien, y aún no se da cuenta de que su mamá se ha ido a la calle y no está escondida por algún lugar de la casa. 
El primer día de clases cuando llegó la hora de volver a casa parecía una niña ilusionada que iba a ver su película favorita o una novia que iba a reencontrarse con su novio. Me la iba a comer a besos, la había echado muchísimo de menos. Subí por el ascensor, quería llegar rápido. Abrí la puerta y… Ahí estaba ella, en brazos de mi madre y con una sonrisa enorme al verme. Se puso muy contenta y nerviosa, casi tanto como yo. Pegaba pequeños chillidos y se lanzó a mis brazos, me abrazó, y soltó un pequeño "ayyy". Fue algo inexplicable, sentía un cosquilleo en la tripa, no paraba de achucharla. Cada vez que vuelvo de las clases esta escena se repite, pero cuando llega el día siguiente y me tengo que volver a ir me cuesta muchísimo. Se asoma por la puerta y me ve cómo voy bajando las escaleras poco a poco, yo me voy girando y la veo allí, sonriendo, hasta que ya he bajado tanto que no puedo verla y mi madre cierra la puerta. A partir de ahí ya empiezo a echarla de menos, y tengo la sensación de que me falta algo, me falta ella. Es cierto que las clases se me pasan muy rápido, pero me paso todo el rato pensando en ella, en qué estará haciendo, o si estará bien. 
Un día en el recreo vi que tenía llamadas perdidas de mi madre y ya asustada llamé corriendo pensando que Claudia estaba malita o había pasado algo. No fue nada de eso, me llamó para decirme que Claudia mientras estaba jugando con sus juguetes había dicho mamá, y no una sola vez, si no varias. Se me iluminó la cara y tuve una sonrisa todo el día.

Empiezo el curso con ganas de estudiar y de aprobar para dar el buen futuro que mi hija se merece. Cada paso que doy en el presente va construyendo nuestro futuro, y estas horas que paso sin ella mientras estoy en clase me han servido para valorar el tiempo a su lado, para aprovechar cada momento, para disfrutar cada rato que tengo libre para estar con ella y sobre todo, para darme cuenta de lo que soy capaz de querer y de echar de menos a una persona tan pequeña pero a la vez tan grande para mi. Son sentimientos que no se pueden comparar con el echar de menos a cualquier otra persona. Es algo inexplicable, algo que sólo se puede sentir cuando una persona te llama mamá.

9 comentarios :

  1. Hola guapa, me pareces una chica super fuerte y me encanta leer tu blog, espero que tu vida cambie a mejor con Claudia y te deseo buena suerte para ti y para ella =D

    Un beso super fuerte y muchos animos!
    Laura!

    P.D: Si ves una peticion de amistad de Laura Moreno Gomez, soy yo =DD

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  2. Siempre he pensado en cómo sería eso de escuchar la voz de tu hijo / hija por primera vez, cómo sería eso de escuchar "mamá" pero no sé, tú misma lo dices. Un hijo siendo adolescente es muy complicado, no sé por qué pero, odio a esas chicas que dicen que quieren un hijo y ellas tan solo con 15 años. Se nota que no saben realmente lo que es tener un hijo, pero bueno, la gente es así. Cada día me encantan más tus entradas y muchas veces que veo cosas de bebés y sobre todo de niña me acuerdo de Claudia, aunque no te conozco ni a ti ni a ella, aunque apenas hablemos, sé que es una niña que se merece todo lo mejor.

    Un besito cielo, tranquila, seguramente podrás sacarte el bachiller con tu media.

    Cuidaros las dos :3

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    1. Yo pienso lo mismo que tú, me parece que buscar un bebé siendo jovencitas es una locura, no saben dónde se están metiendo y tal vez se piensen que esto es todo diversión. Tampoco entiendo a esas chicas que dicen estar embarazadas o tener un hijo cuando no es cierto, no sé qué ganan con ello...
      Me alegro mucho de que cada vez te gusten más mis entradas y dediques un ratito a leerlas. ¡Un beso cielo! (:

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  3. Hola Lydia que bien que estes estudiando ,que ilusión hace cuando te dice mama por primera vez un hijo tengas la edad que tengas tenemos corazón aunque seamos mamas adolescentes.Me alegro que las cosas te vallan bien tienes que hacer tu vida al lado de Claudia.Sigue asi disfrutando de tu peque te queda toda la vida para escuchar mama de sus labios por ello prepárate bien para luchar pues ser mama no es fácil.Un saludo desde Sevilla de esta mama que fue adolescente como tu.

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    1. Son experiencias únicas que te crean unos sentimientos que no se pueden comparar con nada. Muchas gracias cielo, espero que tanto tú como tu peque estéis genial.

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  4. Este es el primer post tuyo que leo y decirte que me pareces una chica increíble y se me han puesto el pelo de punta, te he mandado una solicitud a twitter, un beso que os vaya todo bien :-*

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    1. No sé si habrás leído las demás entradas, pero de haber sido así espero que te hayan gustado :) ¡Muchas gracias por leerme!

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  5. Hola Lydia, de casualidad encontré tu blog y decirte que me parece increible todo lo que has luchado por tu niña cuando tú eras también una niña.
    Pareces una persona muy fuerte, sigue así y disfruta mucho de tu pequeña.
    A partir de ahora te leeré =)

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    1. Espero que te haya gustado mi blog y sigas leyéndome, si quieres que escriba sobre algo en especial sólo tienes que decírmelo. Un beso (:

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