13 de noviembre de 2013

Feliz primer cumpleaños pequeña.


365 días de sonrisas, 365 días de abrazos, 365 días viéndote a ti nada más despertar, 365 días de canciones inventadas para hacerte dormir, 365 días de besos de buenas noches y besos de buenos días, 365 días luchando por salir adelante y hacer que sigas así de feliz, 365 días de te quieros, 365 días de besos y cosquillas, 365 días de carcajadas, 365 días con sus noches sin dormir, 365 viéndote crecer, 365 días cada uno mejor que el anterior, 365 oliendo tu olor a bebé, 365 enseñándote a ser quién eres, y enseñándome tú a ser quién soy, 365 días junto a ti. Mi niña, mi ranita, mi amor, mi tesoro, mi chiquitina, mi gordita, mi dientecitos, mi vida, mi hija, mi Claudia.

Hoy Claudia cumple su primer año, y ahora más que nunca puedo gritar bien fuerte que no cambiaría mi vida de ahora por nada del mundo.

No me puedo creer que ya haya pasado un año desde aquel día, ese martes 13, ese día en el que empecé a sonreír como si no hubiese un mañana, ese día en el que sabía que tenía un motivo por el que mantenerme en pie y ese motivo era mi hija. Hoy para muchos de vosotros es simplemente un día más, y seguramente para mi hija también lo sea, pero para mi no. Estaba deseando que llegase este día, de comérmela a besos como nunca lo he hecho, de cantar el cumpleaños feliz, de que se me quede mirando con una cara extraña, y al acabar me sonría y me diga mamá.
Dicen que los martes 13 son los peores días, la mayoría de la gente los odia y es el día de la mala suerte. Pero para mí eso está roto, no existe, a mi me cambió la vida por completo un martes 13, bueno, en realidad me cambió cuando sabía que ella, esta pequeña personita, estaba ahí, pero todavía no era consciente de lo que verdaderamente era ser madre. Esa madrugada de un martes 13 de noviembre, que recuerdo como si fuese ayer, fue el mejor día de toda mi vida. Un antes y un después, algo que sé con toda seguridad que no voy a ser capaz de olvidar nunca. 
Aún recuerdo esos nervios y esas ganas de tenerte entre mis brazos, ese llanto tan fuerte nada más salir de mi indicando que todo estaba bien y que tú, hija, habías sido capaz de superarlo todo, esas malas noticias, esas buenas noticias, esos lloros, esos gritos, y esas desesperaciones cuando tú aún estabas ingresada en aquel hospital. Ese día que por fin pude traerte a casa y poder abrazarte sin temor a desconectarte los cables por accidente, alimentarte sin tener que depender de una fórmula especial, verte dormir a través de barrotes de una cuna y no el plástico de una incubadora. Esa fuerza de voluntad que tuviste siendo tan pequeña de hacerle frente a todo. Tú tenías que seguir, tú tenías que estar en mi vida, era cosa del destino, nuestro destino. Ese "mañana para casita", tu primera noche a mi lado, esas noches tan largas donde ninguna de las dos pegábamos ojo. Esas sonrisas que te salían sin querer, y queriendo. Esas veces que ya empezabas a ver con nitidez y te quedabas mirándome fijamente sabiendo perfectamente que ahí estaba yo, tu mamá. Esas veces que me agarrabas el dedo y no me soltabas. Esas primeras carcajadas, esa sonrisa que no desaparecía de tu cara en todo el día y me hacía y me hace tan feliz, esos primeros pasitos, esos dientes asomando por tu pequeña encía, esos gateos a toda velocidad, todos esos "mamá" mirándome fíjamente a los ojos, tú, cariño, eres la responsable de que mi vida haya dado un cambio radical a mejor.
Esa historia que empezó hace un año está llena de recuerdos, recuerdos en fotografías, en videos, en textos, en palabras que no me canso de repetirte: "te quiero pequeña", en momentos... La primera vez que te tuve encima mía es uno de los momentos  más increíbles que he podido vivir en mis 17 años, es uno de esos que quedan grabados, que ni el tiempo ni nadie borraría nunca, que no se pueden explicar y que nadie podrá nunca entender lo que sentí cuando te vi por primera vez, cuando te toqué y eras tan frágil, cuando te cogí por primera vez y parecía que te ibas a romper. Este primer año a tu lado ha sido increíble, tú has hecho que cada momento y que cada esfuerzo haya valido la pena, que cada sonrisa, por pequeña que fuese, haya sido eterna, que cada error, cada decepción, y cada caída me haya enseñado cosas que no se aprenden en ningún otro sitio. Tú has sido el único motivo por el que muchos días me he levantado de la cama, y has sido la persona que más cosas me ha demostrado nunca con tan sólo mirarme a los ojos, sin decir ni una palabra.

No me canso de mirarte, de decir lo importante que eres para mi y para los que me rodean, de seguir con la cabeza bien alta por ti. Seré joven para ser madre, pero estoy intentando ser la mejor madre que puedo y sé que lo estoy consiguiendo cada vez que te veo así de feliz. Siempre serás esa razón por la que luche e intente salir adelante, eres mi debilidad y mi punto fuerte, lo mejor que me ha podido pasar en esta vida, y contigo he conocido lo que de verdad significa entregar tu vida a alguien, amar al completo en todos los sentidos, con todas sus letras. Tú has sido lo más importante, y ahora de verdad y mejor que nunca sé que te quiero y voy a hacer que seas feliz todos los días de tu vida y no permitiré que nada ni nadie te haga daño.

Gracias por haberte cruzado en mi vida. Sabía que ese martes 13 iba a ser el comienzo de una gran historia.
Feliz primer cumpleaños mi niña. 

6 comentarios :

  1. Me encanta Lidia, eres una madraza y que no te quepa duda que Claudia está orgullosa de ti.

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  2. Feliz cumpleaños a Claudia <3 es y sera una niña hermosa, por dentro y por fuera, al igual que su madre! :) que aunque hayas sido mama joven eso NO significa que seas mala madre.... todo lo contrario.... tu para Claudia, eres y seras la mejor mamá del mundo :)

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  3. Aunque ya han pasado varios días, felicita a Claudia por su primer cumpleaños. Sólo se de vuestra existencia desde que mi mejor amiga esta mañana me ha hablado maravillas de vosotras y no te imaginas las ganas que tenia de leer tu blog, es que las madres adolescentes me parecen personas magníficas, valientes y generosas, y admiro el sacrificio que hacéis por vuestros hijos. He leído todas tus entradas en esta misma tarde, y ya os he cogido cariño a ti, a Claudia y a toda tu familia.
    Enhorabuena por tu hija, el apoyo de tu familia y por saber seguir adelante, pero sobre todo por saber ser feliz.

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  4. ME ENCANTAAA !! ME HE EMOCIONADO DIOS SOIS LAS MEJORES

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