21 de febrero de 2014

Entrevista para una mamá adolescente.

Hace unas semanas una chica que también es mamá se puso en contacto conmigo para hacerme a mi, y a otras madres, una especie de entrevista para posteriormente, publicar algunas de las respuestas de todas nosotras en su blog y enseñar a los demás lo que es ser madre adolescente desde diferentes puntos de vista. Podéis verlo aquí. 
Yo en esta entrada os dejo todas mis respuestas a las preguntas que ella me hizo, espero que os gusten. 

¿Cómo te enteraste de que estabas embarazada? ¿Con quién estabas? ¿Cómo reaccionaste?
Me enteré un 12 de octubre, a las 11 de la mañana, en el hospital con mi padre.
Llevaba ya una temporada sospechando que estaba embarazada y tenía bastantes síntomas. En el fondo sabía que estaba embarazada, pero no quería admitir que lo estaba, así que decidí que un médico lo dijese por mí. Una noche le dije a mi madre lo que me estaba pasando y que me llevase al hospital. A la mañana siguiente me llevó mi padre y ahí nos enteramos.
Reaccioné mal, muy mal. Tenía miedo, no sabía qué hacer, no sabía lo que iba a pasar ahora con mi vida.

¿Cuál fue el motivo que te llevó a tomar la decisión de seguir adelante con tu embarazo?¿Tuviste miedo?
Algo dentro de mí me decía que ese bebé se acabaría convirtiendo en lo mejor de mi vida. Desde el momento en que me enteré de mi embarazo quería continuar con él. Era mi hija, mi sangre, y la primera vez que sentí sus pataditas empezó a crecer un sentimiento en mí.
Por supuesto que tenía miedo, tan sólo era una niña cuando me enteré de mi embarazo, ni siquiera sabía si podría continuar con mis estudios o llegaría a ser una buena madre para mi hija.

¿Te arrepientes de haber tomado la decisión de seguir con tu embarazo?
No, jamás me podría arrepentir de haber seguido con esto y haber tenido a mi hija. Gracias a ella sé lo que es el amor de verdad.

¿Que sentiste al enterarte de que estabas embarazada?
Fue una sensación rara, una mezcla de vergüenza y miedo. Sabía que mi vida a partir de ese momento iba a cambiar para siempre, tenía que tener bien claro lo que quería hacer con mi vida, con nuestras vidas.

7 de febrero de 2014

El día a día de una madre adolescente y estudiante.

El principal reto para una madre es saber organizar su tiempo para poder hacer su vida, y estar con su hijo, y sin duda es una de las cosas que más me ha costado y me sigue costando a mi.
Es muy difícil acostumbrarse a madrugar tanto después de haber pasado toda una noche sin dormir con tu hijo en brazos, o querer tener un momento para ti, aunque sea para ducharte, y tener que hacerlo en 5 minutos porque tienes a tu hijo haciendo de las suyas y gritando mamá. Pero si ser madre es difícil, cuando se es madre, adolescente, y estudiante, todo a la vez, la dificultad se multiplica. Ya no sólo tienes que pensar en ti, si no en tu hijo, y dejar parte de tu vida de lado. Se acabaron esas tardes saliendo con tus amigos hasta tarde, esos fines de semana durmiendo hasta las 2 de la tarde, y tener tiempo hasta para despistarte con el vuelo de una mosca.
Mi día a día en muchos momentos llega a ser agobiante, aunque por suerte consigo sacar tiempo para todo, pero no estaría mal que el día tuviese una cuantas horitas más. Para que veais cómo es mi día a día, aquí os dejo un pequeño esquema.

-7:00 am. Suena el despertador, parece mentira que ya sea la hora de despertarse... Después de acostarme tarde la noche anterior por tener que estudiar o porque Claudia no se duerma parece que no he dormido nada, sigo teniendo el mismo sueño o incluso más que el día anterior. Me empiezo a vestir fuera de la habitación para no despertar a Claudia, hago mi cama, y ella se acaba despertando por si sola. La llevo al salón, la siento en su trona, la pongo los dibujos, y le hago su biberón. Se lo toma ella sola y así yo puedo seguir arreglándome y haciendo su cuna. Una vez que ha terminado de desayunar la visto, la cambio, se despierta mi madre, y se queda con ella para yo poder ir al instituto.
-8:30 am. Empiezan las clases, me esperan unas cuantas horas haciendo exámenes, o muriéndome de ganas por llegar a casa.
-15:00 pm. Llego a casa después de un largo día, pero esto no ha hecho más que empezar. Me alegro al ver a mi hija esperándome en la puerta, la abrazo todo lo fuerte que puedo, y me caliento la comida para poder comer yo. Claudia ya ha comido, come antes de que llegue yo para seguir con su horario de comer siempre pronto. Una vez que he comido recojo la mesa, y me pongo con Claudia a jugar, o a corretear por toda la casa.
-15:30 pm. Hora de la siesta, hora de la tranquilidad. Claudia se duerme la siesta, y ahora me toca a mi encerrarme a hacer deberes, a estudiar, escribir, estar con el ordenador, o simplemente, a relajarme.
-17:00 pm. Estoy en mi habitación y escucho un grito que dice... "¡Mamáaaaa!" Es Claudia, se ha despertado de su siesta. Dejo de estudiar o de hacer lo que esté haciendo, y me voy al salón con ella. Le dejo algunos juguetes en su parque, y si se entretiene yo puedo seguir haciendo mis cosas, o si no, me quedo con ella jugando juntas.
-17:30 pm. Se toma su merienda. Cuando le toca fruta o yogur se lo doy yo, y si le toca choped, quesitos, pavo... Se lo toma ella sola. Le cambio el pañal, y me quedo con ella.