25 de abril de 2014

Curiosidades sobre mí.

Como muchos ya sabéis, a la derecha de este blog he puesto una pequeña encuesta con 4 temas diferentes sobre los que escribiré. Vosotros podréis votar y el que más votos reciba será sobre lo próximo que escriba.
En esta entrada os contaré una lista de cosas sobre mi y de mi vida, para que me conozcáis un poco mejor.

- Me llamo Lydia, tengo 17 años, y, como se puede ver en este blog, soy madre adolescente de una preciosa niña llamada Claudia.
-Me llamo así por mi padre, eligió mi nombre porque un jugador del Atlético de Madrid, su equipo favorito, había tenido una hija que se llamaba Lidia.
- Desde pequeña he recibido insultos por mi físico. De pequeña era algo gordita, y ya sabéis cómo son los niños (y no tan niños) de crueles. Con los pasos de los años fui adelgazando, pero la gente siempre buscaba algo sobre mi para insultarme. Creo que después de todos estos años ya me he acostumbrado, por eso cualquier insulto sobre mi físico ha dejado de afectarme.
- Con 10 años me caí de un tobogán y me rompí el cartílago del crecimiento de la muñeca derecha. Me pusieron escayola, pero como me la hicieron muy alta y no podía doblar el brazo me la tuvieron que cortar. Me la cortaron con tijeras y los picos que dejaron me hicieron herida. Era pleno verano y tuve que soportar el dolor/picor. Me quedó cicatriz y aún la tengo.
- Mis muñecas son muy pequeñas, puedo rodearlas con los dedos de la otra mano y me sobran. Siempre que me regalan pulseras tienen que descambiarlas o arreglarlas.


11 de abril de 2014

Un año con vosotros.

Sí, aunque parezca mentira este blog ya tiene un año. Un año en el que todos vosotros me habéis visto crecer, habéis visto crecer a mi hija, como poco a poco me iba convirtiendo en madre, habéis visto mi vida, mi día a día, experiencias juntas, momentos inolvidables, y todas las cosas que yo he querido contar por aquí. 
Este blog empezó como una forma de desahogo, de escribir mi historia. Había visto muchos blogs de otras madres adolescentes y no tan adolescentes, a si que dije, ¿y si hago yo uno con mi historia? Me encantaba escribir, a si que escribir aquí como si fuese un diario sería genial. Quería mostraros lo que realmente es la vida de una madre adolescente, sin cámaras delante, simplemente, desde mi propia experiencia, desde la realidad. Y quién sabe hasta dónde llegará este blog, pero si os soy sincera me haría ilusión que el día de mañana mi hija lo leyese.
Cuando esto comenzó pensaba que tan sólo me leerían 2 o 3 personas, total, ¿a quién le iba a importar lo que yo contase aquí? Pero estaba equivocada. Jamás me iba a imaginar que tantas personas de cualquier parte del mundo me iban a leer. De España, Venezuela, México, EEUU, Canadá, Argentina, India, Perú, Colombia, Francia, Chile, Rusia, Reino Unido, Irak... Parece mentira que gracias a internet lugares que parecen tan lejanos estén a un simple click.
Para los que llevan leyéndome desde el principio sabéis que las primeras semanas escribía dos entradas al día, pero poco a poco las ideas y las novedades iban disminuyendo. Luego empecé a escribir una vez a la semana, y ahora, una vez cada dos semanas.