19 de octubre de 2014

Síntomas de embarazo.

Sé que hay muchas chicas que me leen y creen estar embarazadas, así que esta entrada va por vosotras.
Los síntomas de embarazo son parecidos -por no decir los mismos- que los premenstruales. Y... ¿Sabíais que os podéis quedar embarazadas, estando embarazadas? Es la llamada superfetación. Es raro que se dé, pero no imposible.


-Ausencia de regla: Cuando estás embarazada el principal síntoma es la ausencia de regla, aunque en nosotras puede deberse a otras causas como estrés, ansiedad, problemas alimenticios, etc. De hecho, aunque sean en casos muy raros, algunas mujeres siguen teniendo la regla durante su embarazo, por lo que no se les pasa por la cabeza la idea de tener un embarazo hasta que ya está muy avanzado. 
-Sangrado de implantación: Este sangrado puede confundirse con la regla. Es un sangrado que se produce a los días, como mucho a la semana de haber tenido la relación sexual que te dejó embarazada. Tiene un tono rosado-marrón que dura de 2 a 3 días y es de poca cantidad, pero no todas las mujeres lo tienen cuando se quedan embarazadas. 
-Sensibilidad e hinchazón en los pechos: Aunque en los días previos a venirte la regla también se produce esta sensibilidad en tus pechos, cuando se trata de un embarazo es algo más exagerado. Cualquier roce puede molestarte y notarás que están mucho más hinchados, duros, o con los pezones oscurecidos.
-Ganas de orinar frecuentemente: Durante las primeras semanas de embarazo notarás que vas al baño con mucha más frecuencia e incluso sentirás unos leves pinchazos en las zonas de los riñones. Según vaya avanzando el embarazo esto disminuirá, aunque al final del embarazo tus ganas de orinar aumentarán considerablemente debido a la presión del bebé sobre la vejiga.
-Hinchazón abdominal: Al igual que ocurre cuando va a venir tu regla sentirás que la parte baja de tu tripa estará más hinchada de lo normal. Poco a poco esta hinchazón irá aumentando a medida que el bebé vaya creciendo. De todas formas el tamaño de la tripa depende de muchos factores. Hay mujeres a las que la tripa se le empieza a notar en los primeros meses y otras que les tarda más.
-Repugnancia a ciertos alimentos y olores: Sentirás que comidas y olores que antes te gustaban ahora pueden producirte náuseas, sobre todo olores tan fuertes como el café o el suavizante que has estado usando toda tu vida. A algunas mujeres esto les dura todo el embarazo y a otras solo el primer trimestre.
-Cambios de humor: Durante el embarazo somos una auténtica montaña rusa de emociones debido a la cantidad de cambios hormonales que se producen en nuestro interior. Estaréis felices y al momento estaréis llorando, enfadadas, y luego volveréis a reíros.
-Cansancio: Sentirás fatiga, sueño constante y soñolencia, debido al aumento del nivel de una de las hormonas. Normalmente en el segundo trimestre de embarazo sentimos más energía, aunque en el tercer trimestre debido al peso de nuestra tripa y las incomodidades volveremos a sentirnos cansadas en todo momento.
-Náuseas, vómitos y mareos: Algunas mujeres sienten náuseas durante todo el embarazo, otras sólo en el primer trimestre y, para aquellas que tienen suerte, no sufren náuseas en ningún momento. 
-Cabello: Durante el embarazo sentimos que nuestro cabello está más sano, con más volumen o que crece con más frecuencia. También veremos que nos sale más vello corporal.
-Dentadura: Nuestras encías estarán más delicadas y se hincharán, produciendo leves sangrados, por eso se necesita un especial cuidado dental durante el embarazo. 
-Picazón en la piel: Es normal sentir una picazón muy fuerte en la zona de la barriga y los pechos, sobre todo cuando el embarazo va avanzando. Esto se debe al estiramiento de la piel.
-Uñas: Nuestras uñas crecen mucho más durante el embarazo, al igual que sentiremos que están más duras y suaves.



Ahora que ya sabéis los síntomas de embarazo más comunes os voy a contar los míos, tanto psicológicamente como físicamente. Porque cada embarazo es un mundo y ninguno es igual que otro.


Psicológicamente las embarazadas somos insoportables, sí, hay que admitirlo. Tenemos las hormonas revolucionadas y tenemos cambios de humor a cada minuto. Ahora estoy triste, ahora alegre, ahora lloro, y así. Yo me pasaba todo el día cabreada y si no llorando. A veces necesitaba cariño, y otras veces quería estar sola. Me afectaba cualquier cosa. ¿Discutía con alguien? Lloraba. ¿Veía una película? Lloraba. También me veía guapa tuviese las pintas que tuviese. 
Cuando sabía que estaba embarazada me afectaba mucho pensar cómo estaba mi bebé. Cuando sabía que había una vida dentro de mi iba con mucho cuidado. Al dormir me ponía de cualquier postura para que la tripa estuviese bien, y cuando iba por el instituto y había mucha gente ponía mi mano por delante para proteger mi tripita. Me encantaba notar los latidos y las pataditas de Claudia, era una sensación genial, el problema llegaba cuando no me dejaba dormir, es de las cosas más molestas de un embarazo, junto con los vómitos, el peso de la tripa, el dolor de espalda y el flato es imposible moverte. ¡Pareces una gran bola andante!
Físicamente tuve muchos cambios, que fueron los que me hicieron darme cuenta que estaba embarazada. Al principio de mi embarazo iba al baño con muchísima frecuencia, parecía una auténtica fuente, ni yo misma sabía de dónde salía tanto líquido como para pasarme casi todo el día yendo al baño. Durante todo mi embarazo tuve antojos de cualquier tipo, sobre todo chocolate, vinagre y dulce. A los dos meses tenía muchas náuseas, vómitos y cualquier olor me producía vómitos, como el olor del suavizante que usaba mi madre, las albóndigas y el huevo. Empezó a salirme tripa al cuarto mes, a los cinco meses tenía los pezones oscurecidos, los  pechos muy hinchados y muy duros, además, me empezaron a salir venitas en ellos. A los seis meses de un día para otro me salió calostro de los pechos y eso fue lo que me hizo abrir los ojos y darme cuenta de que estaba embarazada. Otro síntoma que me hizo sospechar fueron las estrías. Por suerte no me salieron por la tripa ni la cadera, yo soy rara, a mí me salieron por la espalda. No muchas, pero en ese momento parecían latigazos. Ahora son blancas y no se notan apenas, y eso que ni durante el embarazo ni después me he echado ninguna crema para evitarlas o quitarlas. 
Cuando me enteré que estaba embarazada todo fue a más. La tripa creció muchísimo de golpe y el ombligo parecía un botón. Me pasaba el día tocándome la tripa, me gustaba ver cómo iba creciendo y sentir que una vida estaba formándose dentro de mi.
Fue una experiencia que no pienso olvidar nunca.

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